El respeto también juega
En el Siglo XXI Oscense queremos recordar algo muy sencillo, pero muy importante: el deporte base es juego, aprendizaje y diversión. Nuestros chicos y chicas están en una etapa en la que lo más importante no es el resultado, sino crecer, disfrutar y formarse tanto dentro como fuera del campo.
Por eso, creemos que todos debemos aportar para que cada partido se viva como una experiencia positiva. Animar siempre suma, pero dar órdenes desde la banda, discutir en la grada, colocarse detrás de las porterías o faltar al respeto a los árbitros solo aleja a los niños y niñas de lo que realmente debe ser el fútbol base.
Cada uno tiene su papel, y el de entrenar corresponde a los entrenadores. El de las familias, acompañar, apoyar, animar y dar ejemplo. Porque los valores que queremos transmitir en el campo empiezan por cada uno y continúan cada fin de semana en la grada.
El fútbol base es responsabilidad de todos. Entre todos, hagamos que siga siendo un espacio de respeto, formación y disfrute para nuestros jugadores y jugadoras.
